En medio del caos que se vivió en Plaza Italia por la falta de micros hacia Quilicura, una mujer no podía disimular más su nerviosismo.
No podía llegar a su casa tan tarde… si así ocurriera, su marido, un hombre machista y autoritario, la recibiría a gritos. Le preguntaría dónde había estado. Si acaso había estado con otro hombre. Y ella no tendría tiempo para responder porque de inmediato comenzaría a recibir los golpes que le propinaría su cónyuge, como castigo por haber llegado tarde. No tendría cómo explicar que el retraso se debió a que el sistema de transporte público colapsó y no pasaban micros. Su marido seguiría pegándole hasta dejarla tan malherida que tendría que ir al hospital y quedar en observación por al menos una semana.
Una semana en la que no podría ir a trabajar y gracias a ello sus empleadores prescindirían de sus servicios, ya que no es la primera vez que debe ausentarse del trabajo por esta causa. De esta manera, su familia pierde su más importante fuente de ingresos, ya que su marido no tiene trabajo estable y arrastra problemas de alcoholismo, los que se exacerban cuando su mujer queda sin trabajo y por ende el matrimonio y sus hijos tienen grandes dificultades para satisfacer sus necesidades básicas, teniendo que ser auxiliados por familiares y vecinos. Todo ello, conlleva que el marido siga descargando su frustración en su mujer, hasta que un día la golpea con tal saña, que le da muerte. El hombre es enviado a la cárcel por parricidio y luego condenado a 20 años de prisión. Sus hijos, al quedarse sin madre y sin padre, deben repartirse entre los hogares de distintos familiares, quedando así prácticamente a la deriva…
A los graves problemas anteriores de esta familia-alcoholismo y violencia intrafamiliar- se sumó un sistema de transporte público ineficiente, el cual a la larga puede decirse que fue el detonante de esta tragedia. Ahora bien, también se usa aquí la ley de los grandes números: el Transantiago no tiene la culpa puesto que porque gracias a que un día X en que falló el sistema una mujer fue golpeada por su marido, no significa que todas las mujeres que tardaron más de lo normal en llegar a sus casas ese día fueron golpeadas.
Aun así, quitando la ley de los grandes números… ¿quién es entonces el responsable de esta tragedia…? ¿El machismo y la falta de voluntad de muchos hombres que impide que traten mejor a sus mujeres? ¿Los empleadores que se ven obligados a despedir trabajadores debido a que los problemas personales de éstos les restan productividad a sus negocios y empresas? ¿La poca seguridad que ofrece el sistema legal a las víctimas de violencia intrafamiliar? O derechamente… ¿el gobierno de turno, que echó a andar el tan cuestionado plan de transporte? ¿O el gobierno anterior, por haberlo diseñado…?
Juzguemos entonces.



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